ERGODEP

Prevención de riesgos ergonómicos y psicosociales en los centros de atención a personas en situación de dependencia en la comunidad valenciana

PSICÓLOGO

Las funciones del psicólogo en un centro de atención a personas en situación de dependencia son, en líneas generales, las siguientes:

  • Recepción y atención de residentes, familiares y trabajadores en la consulta.
    • Hacer la evaluación psicológica a cada nuevo usuario y rellenar la correspondiente historia médica.
    • Realizar tratamientos psicoterapéuticos a residentes.
    • Informar a familiares sobre el estado psicológico del residente.
  • Preparar y desarrollar actividades individuales y grupales para la estimulación cognitiva de residentes.
  • Organizar actividades para fomentar la integración y participación de los residentes en la vida del centro y en el entorno.
  • Participar en reuniones multiprofesionales para discutir el estado y progreso del residente.
  • Consulta, manipulación y escritura de documentos en papel.
      • Consulta y manipulación de información en el ordenador y uso del teléfono para realizar gestiones diversas (citas con psiquiatra, contactar con familiares, etc.).

Aspectos ergonómicos:

Los principales problemas ergonómicos suelen estar asociados al uso de los equipos de trabajo:

  • Defectos en el mobiliario, la disposición del puesto de trabajo y la ubicación de los elementos sobre la mesa. Algunos ejemplos detectados en el estudio de campo son:
    • Falta de espacio en la mesa de trabajo para disponer de todo el material necesario. En muchos casos no se dispone de ala auxiliar.
    • Incorrecta ubicación del ordenador (en un lateral) lo que obliga a adoptar posturas de giro de tronco y cuello.
    • Silla con prestaciones inadecuadas (respaldo demasiado bajo, ausencia de reposabrazos, etc.).
    • Ordenador ubicado en ala auxiliar.
    • Obstáculos debajo de la mesa que dificultan los alcances y provocan posturas forzadas.
    • Estantes muy altos en los armarios o elementos muy pesados almacenados en alturas inadecuadas.
    • Insuficiente aislamiento acústico de los despachos. En ocasiones el despacho es compartido con otros profesionales con lo que no se asegura la intimidad de las visitas.

En los cuestionarios de opinión, los psicólogos se han quejado de molestias en la zona lumbar, cuello, hombros y manos.

Aspectos psicosociales:

El colectivo de técnicos es uno de los que parece menos expuesto a factores de riesgo psicosociales. Los problemas más prevalentes están relacionados con la inseguridad en el trabajo, la falta de estima y la doble presencia.

Algunos ejemplos concretos relacionados con el puesto del psicólogo son los siguientes:

  • Las exigencias de atención, concentración y manejo de información compleja pueden ser elevadas en algunas tareas. Esto provoca cansancio y fatiga mental.
  • Las tareas del psicólogo implican un trato muy directo con residentes y familiares, lo cual puede dar lugar a situaciones de tensión y a la sobre-implicación emocional en los problemas de estos.
  • En residencias pequeñas, es frecuente que el psicólogo trabaje a media jornada, lo que le obliga a ocuparse de varias residencias. Esto puede suponer largos desplazamientos con el consiguiente incremento del tiempo no productivo. Los trabajadores perciben que la media jornada también incrementa el ritmo de trabajo ya que hay poco tiempo para realizar las tareas establecidas.

Aspectos ergonómicos:

  • Todas las recomendaciones indicadas para un puesto de oficina (silla, mesa, ordenador, condiciones ambientales, disposición del puesto, elementos de almacenaje, etc.). En la ficha "Mobiliario y equipamiento de oficina" puede consultarse información detallada sobre estos aspectos. La mayoría de las recomendaciones ergonómicas aplicadas a los responsables, también son de aplicación en este caso.
  • Es recomendable que el despacho del psicólogo no sea un espacio compartido con otro profesional para garantizar el confort tanto para el psicólogo como para el residente.
  • La organización del trabajo debe permitir que las tareas que se realicen sean variadas y pueda alternarse entre ellas en períodos cortos de tiempo (se recomienda no permanecer más de una hora realizando la misma tarea en la misma postura). De esta forma se previene la aparición de molestias asociadas a la adopción de posturas estáticas.

Aspectos psicosociales:

Para fomentar la seguridad y la estima de los profesionales se recomienda:

  • Fomentar el apoyo mutuo y el trabajo en equipo entre los profesionales
  • Apoyo de los superiores a través de la relación directa y del apoyo instrumental: apostar por el reconocimiento del trabajo como política de gestión de personal. Ello implica diseñar procedimientos para el reconocimiento trabajo de forma regular.
  • Educar a los directivos en el papel fundamental que pueden desempeñar para mejorar la estima de los profesionales, a través medidas de apoyo y refuerzo.

Para los aspectos más específicos se recomienda:

  • Reducir las exigencias emocionales asociadas al trato con residentes y familiares. Algunas medidas que pueden aplicarse son las siguientes:
    • Establecer protocolos de atención a familiares que permitan manejar las situaciones conflictivas o de tensión.
    • Elaborar documentos de información para residentes y familiares sobre los procedimientos que se realizan con entidades e instituciones locales. Estos documentos pueden ser tanto de tipo genérico (para entregar en el ingreso) como continuados o ante situaciones específicas.
    • Formar a los profesionales en técnicas de afrontamiento del estrés emocional.
    • Fomentar el apoyo mutuo y el trabajo en equipo entre los profesionales.
  • Es aconsejable organizar la jornada laboral (puede hacerse de forma diaria o semanal) de forma que se combinen tareas complejas con otras más ligeras o menos exigentes a nivel mental.
  • Rediseñar, si es necesario, la organización del trabajo, de forma que se reduzca el tiempo improductivo asociado a los desplazamientos. Algunas recomendaciones que pueden resultar de utilidad son las siguientes:
    • Procurar que en cada residencia puedan trabajarse jornadas completas para evitar los desplazamientos durante la misma jornada.
    • En la distribución de residencias procurar, en la medida de lo posible, que un mismo profesional gestione residencias que estén cercanas entre sí.